Para latinomérica el tema de energías renovables es un tema estratégico, así como el aprovechamiento de recursos y contribuir en positivo en la implicación de los procesos incidentes en el clima, dada la vulnerabilidad transversal de la región.
Liderar y ser eficientes
La energía solar ha mostrado un crecimiento especialmente acelerado. La disminución del costo de los paneles fotovoltaicos durante la última década ha permitido que esta tecnología sea cada vez más accesible tanto para hogares como para empresas. Además, el desarrollo de baterías de almacenamiento está resolviendo uno de los principales desafíos de esta fuente de energía: la producción durante las horas sin luz solar.
Pensar estratégico a partir de las condiciones regionales
Pero el futuro energético latinoamericano no depende únicamente del Sol. La región también posee un enorme potencial en energía eólica, geotérmica, biomasa e hidroelectricidad. La combinación de estas tecnologías permite construir sistemas eléctricos más resilientes y menos vulnerables a las variaciones climáticas un aspecto a tomar en cuenta dada las circusntancias y vulnerabilidad de la región y sus asentamientos humanos frente a las inclemencias extremas.
El Dato
Los combustibles fósiles representan alrededor de dos tercios de la matriz energética de la región, una cifra considerablemente inferior al promedio mundial del 80%, gracias a la participación del 60% de las energías renovables en la generación de electricidad. La energía hidroeléctrica por sí sola representa el 45% del suministro eléctrico en la región. En Costa Rica y Paraguay, casi todo el suministro eléctrico proviene de fuentes renovables.Fuente: IEA.org
Potencial a gestionar
La región cuenta con un avance importante frente a otras regiones del mundo, en lo que a modernidad, alcance y energías limpias se refiere, sin ebargo este devenir en su etapa de madurez técnica enfrenta nuevos desafíos tales como: el desempeño consistente en sus operaciones y sus sostenibilidad financiera y de infaestructura en el tiempo. Es necesario para este panorama tener la coyuntura de políticas públicas locales y regionales que coadyuven para la sostenibilidad y el aprovechamiento de los recursos y a su vez pueda ser motor de crecimiento económico para combatir la desigualdad y el avance tecnológico o de acceso a sus avances.
Centroamérica y El Salvador
En Centroamérica, incluido El Salvador, la transición energética representa una oportunidad estratégica. El país cuenta con abundante radiación solar durante gran parte del año y posee experiencia internacional en generación geotérmica gracias a su origen volcánico. Aprovechar ambas fortalezas permitiría diversificar aún más la matriz energética nacional y reducir la dependencia de combustibles fósiles.
Cuidar el medio ambiente
Para América Latina,esta transicón es una oportunidad histórica, pues la región posee recursos naturales suficientes para convertirse en una de las principales productoras mundiales de energía renovable durante las próximas décadas. Si las políticas públicas, la inversión y la investigación científica avanzan de manera coordinada, la electricidad limpia podría convertirse en uno de los principales motores del desarrollo regional. Esto de la mano con la educación ambiental, la comunicación de la ciencia en el manejo de las fuentes de energía y su sostenibilidad y diversificación para reducir brechas históriicas de desigualdad, económica y social de esta parte del planeta.











