Observar nuestro entorno y ser curiosos de cómo sucede lo que sucede, es un paso que debería cambiar la perspectiva y capacidad de asombro y cuestionamiento diario. En medio de una era, donde leer, investigar y formarse es visto como un peso incómodo, prepararse para comunicar la ciencia es un auténtico desafío.
Considerando las tecnologías de información
El uso de las tecnologías de la información y la comunicación,es un proceso que dinamiza, lo que otrora era una larga espera por saber sobre un acontecimiento,hoy, por el contrario la inmediatez es capaz de aturdir la mente y cómo una noticia verificada o no,relevante o absurda, puede copar los titulares, haciendo de ese tema, un tema de conversación, de foco mediático y de ingrediente fresco para creadores de contenidos, dando en breves minutos diversos puntos de vista sin un auténtico análisis de lo que sucede o dicen que sucede.
«Las Tic’s son el conjunto de recursos, herramientas, equipos, programas informáticos, aplicaciones, redes y medios; que permiten la compilación, procesamiento, almacenamiento, transmisión de información como: voz, datos, texto, video e imágenes«.
Fuente: MINCIT Colombia
Prepararse en ellas o usarlas libremente
Ciertamente todo avance tecnológico trae consigo el reto del manejo y ejecución de las mismas. El acceso al internet y a dispositivos inteligentes de avanzada, ahora en la palma de la mano, que integran radio, televisión, transmisión en vivo, capacidad de creación multimedia entre otros, ha democratizado el acceso unidireccional que aún reinaba a fianles del siglo pasado. Hoy el reto no es tener la tecnología, sino si se está preparado para distinguir entre lo falso y lo real, lo inductivo por viralidad o lo verificado, un reto por demás, muy complejo. Y es justo ahí donde entra la necesidad de prepararse y no dar por asumida que la tecnología en la mano viene con el criterio de su manejo responsable.
Invertir en prepararse o exponerse fácilmente al error
Comunicar la ciencia desde la aplicación de la tecnología y la innovación supone un desafío de actitud a todo nivel, desde el seno del hogar donde los padres regalan una tablet a sus infantes hasta las capacitaciones de las empresas para dinamizar sus procesos productivos o de servicio y a esto agregarle la constante actualización. Historias hay muchas de personas que por ausencia de criterio o preparación cometieron errores dantescos no, por la tecnología per se, sino por la ausencia de capacotación en su manejo.
Dar un salto cualitativo
Temas como las finanzas, la salud, el cambio climático o el desarrollo organizacional, requieren de capacitados que estén acorde a los proceso, al manejo de datos y su interpretación, en cuaquier etapa, el diagnóstico arrojará siempre alguna área por mejorar en mayor o menor medidia. Tal como lo apunta textual el psicólogo español Cesar Coll, y referido en un artículo de la Universidad de Southern New Hampshire: «la ubicuidad de las TIC y su capacidad para penetrar e incidir en prácticamente todos los ámbitos de la actividad de las personas, están transformando o dando lugar a nuevas formas de pensar, de actuar, de sentir, de trabajar, de relacionarse, de divertirse, de aprender, de conocer, etc.” La pregunta es, ¿cuánta disposición genuina hay en dar el salto cualitativo frecuente y no esporádico por un estilo de aprendizaje continuo?
Mover la pieza
En el ajedrez toca pensar la jugada que se va a dar en el tablero, entendiendo factores de rieso de avanzar o tener pérdidas en contraste del actual del rival, de la misma forma el proceso del manejo de la información en ciencia, tecnología, innovación, salud o medio ambiente , requiere preparación para moverse en el tablero mediático, el entorno digital y las audiencias especializadas y no especializadas, y saber que sí o sí , tocará mover alguna pieza con pensamiento estratégico.
Wilbert Monterroza/El Salvador
Este artículo ha sido publicado en el sitio www.elinformeciencianews.com











