Cada vez más de manera recurrente hay noticias de incendios forestales,éstos son fenómenos naturales que forman parte de muchos ecosistemas. Sin embargo, en las últimas décadas su frecuencia e intensidad han aumentado de manera preocupante en todo el mundo. La ciencia señala que este cambio no es casualidad: está estrechamente ligado al cambio climático y a prácticas humanas que alteran el uso controlado del fuego
¿Por qué están empeorando los incendios?
Las temperaturas globales han aumentado más de 1 °C desde la era preindustrial, lo que significa temporadas más largas de calor, suelos más secos y vegetación altamente inflamable. Estas condiciones hacen que los bosques se conviertan en un polvorín listo para prenderse con pequeñas chispas —ya sea por rayos o actividades humanas. Además, la sequía extrema y el viento pueden convertir un fuego pequeño en un desastre de grandes proporciones en cuestión de horas, tal cual vemos por ejemplño recientemente en Chile.
Impactos sobre la salud y el ambiente
Cuando se quema biomasa forestal, se liberan miles de millones de partículas finas y gases tóxicos como monóxido de carbono y compuestos orgánicos volátiles. Estos contaminantes no solo afectan la calidad del aire local, sino que pueden viajar cientos o miles de kilómetros, elevando el riesgo de enfermedades respiratorias y cardiovasculares en poblaciones distantes.
Además, los incendios liberan dióxido de carbono almacenado en árboles y suelos, contribuyendo a un círculo vicioso de calentamiento global.
Ciencia para la toma de decisiones
Los avances en teledetección y modelos climáticos permiten a científicos predecir zonas de alto riesgo con mayor precisión. Esta información es vital para autoridades y comunidades: puede guiar evacuaciones, priorizar inversiones en cortafuegos y mejorar prácticas de manejo del paisaje.
La ciencia no solo explica qué está pasando, sino que ofrece herramientas prácticas para prevenir y mitigar. Entender los factores que disparan los incendios y sus efectos permite diseñar políticas anticipadas, no sólo reactivas, algo en lo que las autoridades deben estar atentas y actualizandose para su adecuada acción.
Atender las indicaciones
Prevenir, apoyar y acudir en lo que se pueda para evitar o menguar para que los incendios sean menos o nulos es parte de atender a la educación ambiental, conocer los ecosistemas y como estos interactuan y atender a las regulaciones de las autoridades puede marcar una gran diferencia en beneficio del planeta.











